Estos tiempos son tiempos de stress y de mucha presión, no tenemos, como lo tuvieron nuestros padres, la facilidad de salir de la oficina y despreocuparnos de los pendientes, estamos siempre conectados y tendemos a estar siempre trabajando, pero lo que es peor es que pensamos que el otro siempre está a nuestra disposición sólo porque tenemos su correo electrónico o su whatsapp, por eso hice estas 10 sencillas reglas para lidiar conmigo mismo y que te ofrezco apliques en ambos sentidos a tu día.

  1. En whatsapp escribe lo más conciso y claro que puedas, no me recuerdes que me mandaste un correo, no me preguntes si me interrumpes o si estoy ocupado, no me digas que al rato me dices una cosa, no me avises, comunícate al grano, eficiente y directo ya que estoy tan ocupado como tú pero tal vez tu no lo sabes como yo. No seas redundante.
  2. Al llamar por teléfono evita las cortesías y ve al grano, si estamos hablando y te tomé la llamada es porque considero que lo que me vas a decir es importante o porque me necesitas para algo, con gusto puedo ayudar de mejor humor si no perdemos tiempo con convencionalismos sin sentido.
  3. Al hablar conmigo estando cerca físicamente no me toques el brazo para que te escuche, te estoy escuchando, no me presiones el cuerpo con los dedos ni me des una palmada en la espalda, te estoy escuchando, no me toques al hablar conmigo porque puedes ser agresivo sin saberlo y puedo responder de manera agresiva sin tu desearlo.
  4. Respeta mis horarios laborales y personales, trabajo de 9 a 2 y de 4 a 7 de lunes a sábado y de 4 a 7 de lunes a viernes, mi hora de comida es sagrada porque convivo con mi familia, no me mandes mensajes para que los vea “al rato” y mucho menos me llames fuera de ese horario.
  5. Para cuestiones personales en las que te pueda ayudar no hay horarios, trataré de estar siempre listo para auxiliarte ya sea escuchándote o apoyándote en lo que pueda.
  6. Evita los voice messages a menos que sea ABSOLUTAMENTE necesario.
  7. Cuando estés copiado en una cadena de correos trata en toda ocasión de responder sólo al remitente y no a todos, ocupas espacio, tiempo, esfuerzo y en lo personal no me importa saber que hayas recibido el mismo correo que yo ya que te considero responsable y eficiente.
  8. NUNCA llames inmediatamente después de intentar comunicarte conmigo y mucho menos insistas en más de dos ocasiones, si no te contesté a la primera es por alguna de tres razones, o no lo ví porque andaba arriba de la moto o no te pude contestar porque estoy sumamente ocupado ó última… estoy muerto.
  9. No me des sorpresas, no me gustan, no “juegues” conmigo si yo no estoy jugando, no me eches carrilla, no me gusta ser tu motivo de risa.
  10. Piérdele el miedo al silencio ya que la confianza y convivencia que hemos logrado hablando se perfeccionará si sabemos compartir los momentos de silencio, sobretodo si me ves ocupado NO ME INTERRUMPAS.

A cambio ofrezco toda mi paciencia, tolerancia, disposición y esfuerzo por acompañarte, escucharte, auxiliarte, ayudarte, apoyarte, en cualquiera que sea el problema o asunto que tengas conmigo.

 

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