Agua Saludable para La Laguna es la intervención hídrica de mayor calado que ha conocido la región en medio siglo.
Captar agua superficial proveniente de las presas Lázaro Cárdenas y Francisco Zarco, potabilizarla y conducirla a las redes domésticas de Torreón, Matamoros, Gómez Palacio y Lerdo, supone aliviar la presión sobre el acuífero y devolverle el margen de recuperación que la racionalidad elemental exige.
Es, además, un proyecto de excepcional continuidad: pocos asuntos públicos han merecido el respaldo de dos sexenios consecutivos y la convergencia de cuatro municipios.
La obra, sin embargo, no se basta a sí misma. Toda infraestructura descansa en la institución que ha de operarla. En Torreón esa responsabilidad recae en dos titulares.
Al frente del SIMAS Torreón está Roberto Escalante González, ingeniero civil por el Tecnológico de Monterrey, con maestría en Vías Terrestres y Gestión Pública, y trayectoria previa al frente del Sistema Integral de Mantenimiento Vial del municipio. Le corresponde la conducción del organismo en la mancha urbana.
Al frente del SIMAS Rural está José Antonio Gutiérrez Jardón. Contador público con maestría en Alta Dirección, de extracción empresarial, ex diputado federal y ex secretario de Desarrollo Económico, Competitividad y Turismo de Coahuila. Asumió el encargo en febrero de 2025.
Durante décadas, los organismos operadores se concibieron como prolongación de la obra pública, regidos por una racionalidad ingenieril. La etapa que inaugura Agua Saludable exige una gramática distinta. La dirección de un organismo operador supone hoy la aptitud para sostener diálogo con la Comisión Nacional del Agua, con la Comisión Estatal de Aguas y Saneamiento, con la Comisión Federal de Electricidad y con la autoridad municipal; supone solvencia para interpretar estados financieros, depurar proveedores, modernizar sistemas y construir la legitimidad institucional sin la cual ningún recurso federal encuentra cauce.
El primer año al frente del SIMAS Rural, Gutiérrez Jardón se ha dedicado al ordenamiento administrativo: depuración de cuentas, racionalización de procesos, renovación tecnológica y puesta en marcha de una aplicación digital que permite a los usuarios pagar, consultar adeudos y formular reportes.
Son medidas que rara vez ocupan la primera plana, pero que transforman al organismo: lo vuelven medible, auditable y, por tanto, interlocutor legítimo ante la Federación.
Agua Saludable es la oportunidad.
Los organismos operadores son el terreno donde habrá de probarse.
En Torreón, esa prueba transcurre hoy en manos de quienes, desde sus trincheras, asumen lo que les corresponde.
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