“Te he dicho que no mires atrás porque el cielo no es tuyo, y hay que empezar despacio a deshacer el mundo”.

Héroes del silencio

Sin afán de hacer alarde… no, miento… con la total y plenísima intención de hacer gala, quiero comentarles que el martes 07 de febrero de este año en el que estamos todos los vivos, se grabó el piloto de Al Ritmo del Inconsciente, un programa en el que sacudimos el bari y la maind al ritmo de la música de nuestras asociaciones libres. No hubo censura, pero tampoco crean que pretendíamos ser tan radicales como El Che o Don Fidel Castro, que en paz descansen. Se trataba de pasarla bien hablando de temas de trascendencia, en el caso de nuestro contexto, de la política, la participación ciudadana y otras chingaderas que acontecen y han acontecido en nuestro amado Torreón, y para tan chingona faena contamos con la presencia de El Soli, quien junto con Chebo y su servidor, se dedicó a echar madres con sentido propositivo. Para ahorrarles el tiempo, les contaré solo mi conclusión al respecto.

Torreón y todo México son, en sentido literal y figurado, una mina de diamantes y demás piedras preciosas esperando ser descubiertas; el problema es precisamente esa actitud pasiva, en modo espera. En el caso del lagunero, mexicano y a grandes rasgos del ser humano, él es al mismo tiempo mineral y minero. Mientras no seamos conscientes de nuestro propio valor y no asumamos la responsabilidad de transformarnos de carbón a diamante, el destino de mi persona, familia, país, sociedad y especie estará en manos de unos cuantos que seguirán creyendo que las cosas van bien porque nadie dice nada. Vivimos en un mundo en el que todos creen que son libres; sin embargo, sólo unos cuantos se atreven a serlo. En una multitud de tres ceros, me atrevería a decir que con los dedos de mis manos podría contar a las personas que son verdaderamente conscientes de su propia libertad. Kierkegaard decía que, de cierto modo, la libertad es la base de la angustia, pues ofrece un sinfín de alternativas y ante tal circunstancia, el hombre prefiere ser ignorante o poner su suerte en manos de un orden celestial. En síntesis, creo que el mexicano sigue indeciso, está angustiado.

Por otra parte, a escala local y global nos encontramos no sólo en un momento de transición e intercambio generacional, sino también de vinculación y comunicación. Nos cuesta trabajo definir con certeza la realidad. La base de la personalidad se balancea entre el ser y las redes sociales, lo cual no es malo per se; sin embargo, la desorientación nos está chingando y nos falta responsabilidad.

En el caso de aquellos que se supone representan los intereses del pueblo, siguen aletargados espiritualmente y carentes, en la mayoría de los casos, de una ética que por lo menos llegue a maquiavélica. En la misma línea, la política en México ya no debe implicar el abuso del poder, ni la corrupción en todos los niveles. Creemos que siempre hay una alternativa que no implique el “lado oscuro de la fuerza” y que tenga como fundamento la dignidad del pueblo que se representa. Dicen los conductistas que si una conducta base no es observada y/o reforzada, jamás se logrará la conducta diana y por ende, tampoco su perduración. Lo mismo con los políticos y sus acciones. Se requiere de observación y participación, pero sobre todo de formación e información, de argumentos válidos para ofrecer una crítica con sentido y afán de mejora y propuesta. En relación con lo anterior, decía yo lo siguiente en mi cuenta de Facebook:

La supuesta relación entre la pobreza y la voluntad va más allá de lo que plantea esta sentencia disfrazada de aforismo. La gente es pobre no por voluntad, sino por ignorancia, y es ignorante porque, en la mayoría de los casos, no le queda de otra. La brecha de la desigualdad es tan grande que no da horizontes más allá de lo que llegará a sus estómagos, si bien les va, el día de hoy. Para trascender lo concreto, he de asegurar mi subsistencia en el plano físico, entiéndase por éste, el de las necesidades más básicas.

En efecto, falta información, falta voluntad; pero sobran deseos de una vida digna para cada uno de los que pisamos esta tierra; sin embargo, esa vida digna se vislumbra lejos si no se resuelven las necesidades más básicas y que por derecho natural son inalienables. El cambio, desde mi perspectiva, se logrará cuando haya disposición a la retroalimentación entre el pueblo y sus representantes, cuando exista responsabilidad y por ende, comience el verdadero ejercicio de la libertad. Que ya no existan culpables, que cada quien se haga responsable, es mi paráfrasis de lo que dijo Soli ante la pregunta: ¿Cuál es tu papel aquí y en China, en la marcha, en redes sociales, en la vida…?

Para terminar, pienso que se preguntarán por qué cité una rola de los héroes. Creo que en realidad nada nos pertenece, ni siquiera “nuestro tiempo”, salvo una pinche cosa, y es la más valiosa: la libertad, nuestras decisiones. El precio es caro, pero cuesta más la ignorancia y la irresponsabilidad, aunque digan que son gratis, si no me creen, échenle un oclayo a la historia de nuestro mecsicou. Un sistema que no se desbalancea, difícilmente tendrá necesidad de cambiar, hay que desmadrar esto, hay que deshacer el mundo para volverlo a construir.

“Empezar porque sí y acabar no sé cuando”

Héroes del silencio

Alejandro Monreal

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