Regresamos a esta bonita actividad que tanto disfrutamos con la promesa de publicar de manera frecuente; a pesar de la ausencia obligada por compromisos laborales, esta temporada rindió buenos frutos en materia sonora. El problema es que como decimos coloquialmente: “se me junto la chamba” y aunado a la premura del cierre de año, vamos a darle salida a “4 disquitos 4” en un solo artículo. Todos contendientes a estar entre lo mejor del año; y a los cuales, si le escarbamos llegaremos  a un punto de convergencia en sus raíces: el Shoegaze; los 4 salieron en este 2016 que empieza a dar sus estertores finales. Siendo honestos, cada uno merece un espacio exclusivo; pero dadas las circunstancias… empecemos:

 

M83 – Junk (2016).

El disco más reciente del francés Anthony Gonzalez, dividió la crítica con este polémico trabajo, pero es claro que él mismo no se lo toma en serio; desde el título y portada nos damos cuenta de la ironía que abunda en Junk, plagado de una estética que homenajea al pop de mediados de los ochentas como lo venía haciendo en sus entregas anteriores; en esta oportunidad el buen Anthony lo refina con descaro y festividad. Cuenta con verdaderas joyas como: Go! con todo y colaboración del mismísimo Steve Vai, que aporta un solo al final de la canción; Time Wind con la participación de Beck; Laser Gun donde la cantante Mai Lan presta su voz, Road Blaster y la balada For The Kids,  por citar algunas. Un disco muy divertido y sin complicaciones.

 

Nothing – Tired Of Tomorrow (2016).

Sin preámbulo irrumpe una tormenta de distorsión, bajo y batería desde el segundo inicial de Fever Queen, canción que abre el segundo disco de los de Pennsilvania, al que recientemente la publicación Pitchfork, incluyo en su lista de “Los 50 mejores discos de Shoegaze de todos los tiempos.” Y es que Tired of Tomorrow es una argamasa de nostalgia, melancolía y rabia expresada en feedback y delays, con una base rítmica muy sólida cuasi punk, un disco de esos clásicos inmediatos.

 

Minor Victories – Minor Victories (2016).

Banda formada recientemente por Rachel Goswell de Slowdive, el guitarrista Stuart Braithwaite de Mogwai y Justin Lockey de Editors; por más cagante que me parece el término es un supergrupo, y dicho de manera justificada, ya que entregaron un discazo homónimo de atmosferas etéreas que sin perder la veta pop, nos lleva por parajes oníricos en canciones como: A Hundreed Ropes, Give Up The Ghost, Folk Arp o la maravillosa The Thief, también se dan el tiempo para subir la intensidad como en: Breaking My Light, el divertido sencillo Scatterd Ashes (A Song For Richard) o Cogs. Contrario al título del disco y nombre de la banda, en este disco ninguna victoria es menor.

 

The Stargazer Lilies – Door To The Sun (2016).

Y para terminar esta contemporánea y breve odisea Shoegazera tenemos lo más reciente del trió de Los Ángeles, que es “atasque puro”, LSD hecho música, un viaje sonoro letárgico y colorido, como debe ser toda buena experiencia psicodélica; llena de voces susurrantes enterradas sobre capas y capas de feedback que nos sirve de guía melódica para no perder el sentido de las canciones (ni la cordura). Door To the Sun es una colección de nueve canciones downtempo que invitan a conocer el universo por medio de un viaje introspectivo.

PUEDES ESCUCHAR TODO AQUÍ

 

 

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