No te preocupes, no pasa nada, no se te va a olvidar nunca la agresión pero se irá diluyendo con el tiempo, ganarás amigos y le darás menos importancia a las cosas sin importancia. Aprenderás a hacerte respetar a tu modo y lograrás tu independencia, no es difícil. Te esperan muchas caídas pero trata de no decepcionarte nunca de tu especie, sé que será difícil, pero también sé que lo vas a lograr, si no fuera así yo no estaría escribiéndote esta carta hoy a ti.

Conocerás a tu esposa muy joven, después de haber sufrido ese maloliente y putrefacto primer día de clases en secundaria, se verán cuando tu ya estés en prepa y se harán novios, muy jóvenes, será una relación intensa, eres intenso y ella lo es también, pasarán muchas carencias juntos y creerán durante mucho tiempo que el sufrimiento es la única forma de vivir la vida pero no, la conquista de la felicidad, por más cursilón que se escuche, se convertirá en un objetivo de ambos, de cada quien por separado y eso les hará seguir juntos.

En cuanto a quienes te hirieron después los verás en sus versiones adultas y te sorprenderás como el odio que sentías se convierte en madurez y en genuino festejo por ver a quienes te trataron mal vivir en paz, haber madurado y estar bien; son maestros de vida y deberás sanar rápidamente ese sentimiento que solo carcome el ser y que resta en un mundo cuya clave para el futuro reside en sumar.

Vivirás soledades inmensas, dudas enormes, llorarás mucho y estarás a punto de caer en muchas tentaciones, en muchas de ellas caerás, te sentirás mal, te odiarás a ti mismo durante mucho tiempo, tendrás que superar también este odio que es el más peligroso de todos, la peor forma de boicot, es, en pocas palabras, tu peor enemigo, no le des espacio para que hable, mantenlo a raya haciendo lo que te guste, lo que amas,

no te preocupes, ya lo estoy haciendo yo.

Tendrás hijos, dos pequeños en los que pondrás toda tu esperanza, tendrás que permitirte ser falible y aprender de ellos, ser firme pero estable, duro pero cariñoso, ser padre amigable no amigo paternal, ese no es el orden de las cosas. Seguirás dudando de la existencia de Dios, pero seguirás creyendo en el fondo que le caes bien por ser un hijo rebelde, tus hijos serán judíos como tu esposa pero correrás con la buena suerte de haberte casado con una mujer sumamente inteligente que cuidará que tus hijos crean en Santa Claus, aunque no les lleve regalos en diciembre para evitar que ellos sufran la discriminación que se sufre al ser diferente.

Serás feliz.

Pero las agresiones no acabarán y créeme, a como veo las cosas, conforme sigas creciendo y avanzando en tu vida serán cada vez más crueles y directas pero ahora será diferente, porque aunque seas la misma persona el tiempo habrá hecho su trabajo y te habrá preparado para conocer a la gente, comprender, tolerar y sobretodo…perdonar.

No importa que los demás te agredan, eso no lo puedes evitar, pero nunca comprometas quien eres en la ecuación, aprende a decir que no y vete de donde no quieras estar, no hagas lo que no quieras hacer y, lo que es más importante: procura aprender siempre.

No dejes de leer y cuando te sientas triste vete al cine o exorciza a los malditos con una dosis de Girondo.

Ahora tienes 11 años, muy pronto te invitarán a una fiesta, evita que mamá te escoja ese conjuntito geek, es más, si puedes evita ir a esa fiesta, pero si vas recuerda que pronto pasarán por ti, el mal rato pasará.

Agárrate fuerte Jorge, el pasado será duro…pero valdrá toda la pena.

AQUÍ TE ESPERO.

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