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Existen muchas prácticas y trucos utilizados por usuarios de Twitter para aumentar el número de sus seguidores entre las que destacan el dar “follow” de manera indiscriminada para conseguir que a quien se le sigue nos siga de regreso y posteriormente dejar de seguirle, otra estrategia es la de comprar seguidores y otra es la de comprar bots. Las tres además de ser inútiles hablan de una profunda ignorancia e incomprensión de lo que son las redes sociales.

Algo similar sucede en Facebook, aunque en dicha red social el hecho de conseguir seguidores es un tanto mas difícil ya que desde ahí no se puede dar “follow” indiscriminado sino que se debe invertir para anunciar la página o “FanPage” y ahí es en donde encontramos claras discrepancias entre personajes cuya fama y peso es real y los que engañan a los clientes (desde empresarios hasta políticos) con una falsa fama e influencia en redes.

¿Cómo saber si una organización, persona pública o líder de opinión ha inflado su número de seguidores? Sencillo: si el personaje o la organización cuentan con ambas redes sociales (Facebook y Twitter) revisen primeramente el número de seguidores en Twitter y digamos por ejemplo que cuentan con mas de 40,000, posteriormente visiten su Fan Page en Facebook y revisen el número de Likes y si éste es de, digamos 5000, entonces: ¿cómo es posible la diferencia entre una y otra? es decir, si Facebok es la red social mas utilizada en México según la AMIPCI y Twitter la tercera (la segunda es YouTube) ¿porqué en Twitter le siguen tantos y en Facebook no una cantidad similar? La respuesta es sencilla, en Facebook crecer cuesta y en Twitter aparentemente no. O sea, la cuenta tiene un falso peso sustentado por un indiscriminado crecimiento que no sirve de nada.

Por otro lado, digamos que invierten en anunciarse en Facebook, asignan un presupuesto diario y la posibilidad de que sean conocidos se convierte en exponencial, esto es parte de la estrategia, sin embargo lo mas importante es crear contenido de calidad, mantener al público interesado, ser amable y novedoso, mantenerse fresco, es decir, aprovechar la publicidad que se ha pagado para conseguir mas Likes y no lo que a muchos pasa, pierden seguidores rápido porque su contenido es soso, inútil e insaboro. 

Es muy fácil creer en “el mito de los followers” ya que, hoy por hoy, empresarios y políticos se dejan engatusar por empresas o “asesores” que cuentan con 30, 40 o 100,000 seguidores que o no existen, o nunca tuitean, o no usan su cuenta o son bots. Hacen su agosto, dinero fácil.

Pero para medir el real peso en redes sociales la pregunta mas importante que debemos hacernos es la siguiente: ¿de que prestigio goza ante la sociedad dicha empresa o individuo? ¿es congruente lo que hace con lo que piensa? ¿realmente es un personaje o empresa influyente y líder en su ramo o sólo lo es en redes sociales (según ellos)? y lo mas importante ¿cuenta con la preparación necesaria para asesorarnos?

No existe tal cosa como un buen o mal tuitero, sino diferentes comportamientos en dicha red. Lo que si existe es el deseo de algunos de tomarle el pelo a quienes están mal asesorados. Cuidado.

Charlemos en @_TORRESBERNAL

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