Parece ser que en México somos profesionales de la descalificación. Anoche no vi la pelea de Box entre el mexicano Márquez y el, hasta anoche, invencible Manny Pacquiao. No lo hice porque, como muchos, pensé que estaría “arreglada”; nos han hecho así, mal pensados, irritables, corruptos en nuestra forma de ser y de conducirnos, al final de cuentas, pensamos y creemos que México no tiene remedio.

Hoy veo con gusto que el triunfo de Marquez fue contundente, el knockout fue real, vaya, invito a cualquier escéptico a que reciba un golpe así y que finja la caída, pero bueno, de eso no les voy a hablar, sino de lo que pasó después…

Marquez dedicó la pelea al nuevo Presidente de México.

Y con eso tuvo para que hoy domingo, día de su victoria las redes sociales le dediquen su primer hashtag que dice #ChingaTuMadreMarquez.

Que estúpidos e intolerantes pero sobretodo que miopes somos aún.

He visto el arranque mediático y de gobierno de esta administración (por la que no voté, lo repito) y me ha gustado. Si comparto el “SI SE PUEDE” que nos están poniendo en sus anuncios, si creo en lo que proponen y creo que el inicio de una nueva administración es el único momento en donde resulta crítico el apoyo de la ciudadanía, cada quien haciendo lo suyo, trabajando duro, no siendo parte de la corrupción, siendo honestos y sobretodo creyendo en nosotros y en nuestro país.

No creo que sean todas y todos quienes conforman el equipo los mejores, sin embargo ya voté en un país en donde mis padres a mi edad sabían que su voto no iba a ser contado y mucho menos iba a influir en el resultado electoral, estoy hasta la madre de la inseguridad y de que todos corramos peligro a cualquier hora del día pero la neta me entristece mucho que se frene el rumbo del país. Que si Chucho Zambrano firmó el Pacto por México ya es un vendido, que si Marquez le dedica la pelea a Peña Nieto que chingue a su madre, la verdad me parece que seguimos escupiendo para arriba.

No creo que el Presidente no se equivoque, no creo que los Secretarios de estado no abusen, no creo que los diputados y senadores no hagan estupideces, pero decido otorgarles a todas y a todos un voto de confianza, porque percibo la voluntad de mejorar las cosas.

Hoy, a través de las redes sociales y del aparato de comunicación gubernamental nuestras autoridades se comunican con nosotros, no es el mejor momento ni la mejor manera, el ambiente está polarizado pero al menos ya se está dando.

Ojalá como ciudadanía aprovechemos que los poderes fácticos se encuentran en un extraño momentum de consenso.

Durante muchos años estuvo de moda ser rebelde, ser contestatario, cheguevarista, rojillo, hipioso, indignado, hoy creo que debería ponerse de moda cerrar filas y aprovechar lo que tenemos, esa es la forma de ser corresponsable y de inferir en los actos de gobierno.

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