Stanley Milgram fué un sicólogo social conocido por un controversial experimento llevado a cabo en la universidad de Yale llamado “El experimento Milgram” que consistía en estudiar que tanto influye en nuestro comportamiento la obediencia y la autoridad; la idea le vino a Milgram por el juicio a Adolf Eichmann en Nuremberg y su participación en el Holocausto Nazi así como la defensa que el mismo Eichmann hizo de su caso alegando que el solo obedeció órdenes.

Dicho experimento, de por si interesante, consistía en poner frente a un voluntario una caja que administraba cargas eléctricas de diversa magnitud, hasta llegar a la carga letal. Frente a este voluntario y encerrado en una cabina estaba otro individuo que recibiría la descarga cuando no contestara correctamente una serie de preguntas o memorizaciones que este tenía que hacer, lo cierto era que el único sujeto a estudio era el que daba las descargas, ya que el que supuestamente las recibía era un actor profesional, pero lo mas importante era la figura de autoridad, un supuesto investigador, vestido con una bata blanca simulando ser un científico que ordenaba al sujeto liberar la descarga sin importar los gritos de dolor y las súplicas que el actor hacía después de que el voluntario accionaba la caja de choques.

Milgram fue uno de los principales estudiosos del experimento del “pequeño mundo”, cuyo objetivo era demostrar que las redes sociales humanas eran del tipo corto o pequeño. La teoría de los seis grados de separación entre humanos que no se conocen fue propuesta por primera vez por un autor húngaro de nombre Frigyes Karinthy quien fué un gran promotor del Esperanto.

Esta teoría se hizo famosa y alcanzó conocimiento popular gracias a un juego de películas cuyo personaje central es Kevin Bacon, tomando como suposición que Bacon es el epicentro del ecosistema actoral hollywodense, sin embargo, si la teoría es cierta, y así lo creo, cualquier actor puede jugar el rol de Kevin Tocino (para los que no hablan inglés).

El juego consiste en ligar a un actor cualquiera a Kevin Bacon y el número de conexiones no será mayor a 6, por ejemplo una difícil, digamos Klaus Kinski, (si te gusta el cine recordarás a Kinski como Aguirre o como el moderno Nosferatu de Werner Herzog homenajeando a Murnau) y la conexión sería la siguiente: Kinski trabajó junto a William Devane en la película de 1987 “Timestalkers” y el mismo Devane actuó junto a Tocino en “Hollow Man” en el 2000, eso si, el jueguito no garantiza que los films sean buenos, porque, la verdad sea dicha, ambos apestan…

Con este antecedente ya queda claro que lo que intento hacer en “Adictivo” es algo similar al juego de los seis grados de Bacon pero sin utilizar una conexión lineal de actores y películas sino de temas cuya relación lleve a otro inesperado o sin aparente relación.

Habiendo dicho esto, ¡se aceptan temas!

¡Ah! ¿quieren saber el porcentaje de individuos que administró una descarga letal en el experimento Milgram?

Alrededor del 70%

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