Es cierto, mucha gente votó por AMLO, así también mucha gente votó por EPN y unos mas por JVM, el escenario (deseado desde el interior de un PAN que se sabía perdido meses atrás cuando a varias dependencias llegó la orden de ir preparando las renuncias masivas de altos mandos para diciembre de este año) se hizo realidad. Los tres tercios posicionaban al PAN, mas no a Josefina, en una postura de “control de daños”, en donde un proyecto, el calderonista, en franca caída libre debido a, entre otros errores, una pésima planeación del ataque al crimen organizado, en concreto al narco, se veía perdido. La estrategia se diseñó buscando legitimidad anteponiendo de manera absolutamente irresponsable los intereses particulares de un gobierno que pensó encontrar en la guerra contra el narco su quinazo. Las tareas de seguridad pública, por definición y principio son tareas que deben ser atendidas por una fuerza civil de seguridad, una policía fuerte, una corporación robusta, casi impenetrable y profesional, con la que no contaba Calderón al iniciar su sexenio. La SSP fue creada hace apenas algunos años, creo no equivocarme en el sexenio de Vicente Fox, o por lo menos al final del de Ernesto Zedillo y los esfuerzos de inteligencia apenas comenzaban, ya no a dar frutos, sino apenas a construirse. El Sistema Nacional de Seguridad Pública, Plataforma México, y las herramientas que pudieran aportar información fundamental para dar golpes de precisión a los esfuerzos de seguridad púbica han sido reforzados, sin embargo, hoy vemos que a pesar de los controles de confianza la corrupción monumental ataca hasta a los elementos mas probados de la Policia Federal, para muestra lo que sucedió con los elementos traidores que asesinaron a sus compañeros en el AICM hace apenas unos días, y no escucho ni leo a nadie preguntando que pasó con el control de confianza, con el perfil psicológico que supuestamente avala a dichos elementos. Ahí radica la miopía de la visión calderonista, la oposición religiosa a la legalización de las drogas, oposición dogmática no científica, que ha sido criticada prácticamente por cada uno de los intelectuales y expertos en el tema tanto del país como extranjeros, preguntemosle a Héctor Aguilar Camín por ejemplo. Calderón impuso su visión y con ella su forma de ver y hacer las cosas, en donde los resultados de impacto, la creación de políticas públicas fue dejada aparte y fue sustituída por una costumbre espantosa de “cubrir el requisito” y cumplir con lo establecido en los planes y estrategias “en papel” conservando para el aparato gubernamental su espantosa y monumental lentitud, misma que permite que coexistan arenas de poder y funcionarios tanto o mas corruptos que en las épocas del PRI. Estoy convencido de que México necesita un cambio, pero un cambio responsable, y la forma en la que se está librando una lucha postelectoral, aprovechando los buenos ánimos de jóvenes que finalmente se levantan y exigen les sean respetados sus derechos, no es responsable. Si bien he sido testigo, como todas y todos aquellos que tenemos redes sociales, de que esta batalla se está organizando y cobrando forma en internet no creo que sea sano para el país atentar contra las instituciones que mejor han funcionado y que mas nos han costado a los mexicanos. Escupirle a Leonardo Valdez a la entrada del IFE no es jugar limpio, no es democracia, no es tolerancia, es, como dice Enrique Krauze sobre twitter en México ultimamente, un mingitorio cibernético. Ser altisonante no es democracia y considero tampoco es muestra de inteligencia, al contrario, es prueba de la intolerancia de la pobre cultura que existe en tantos y tantas que se sienten superiores que la gente que ve televisa o tv azteca (yo tampoco la veo y yo también las critico). Hacer protestas invitando a la violencia, presionar, atentar contra las instituciones que aun funcionan es tirar demasiado de la cuerda, creo que AMLO engaña a sus seguidores al pedir el recuento total de los votos, no hay en este momento razones para un recuento total, se está haciendo lo que la ley contempla que es un recuento parcial de los mismos, ¿no nos damos cuenta que AMLO les está diciendo pendejos a los miles de hombres y mujeres que fueron funcionarios de casilla y que honradamente y cumpliendo con un deber cívico se levantaron desde muy temprano como buenos ciudadanos a ir a las casillas? Respeto mucho los puntos de vista y se que seré criticado mas duramente que nunca tal vez, porque veo ya polarizada a la sociedad, considero que debe hacerse lo que la ley contemple, que se recuente lo que la ley establezca que se puede, que AMLO haga uso de todos los recursos legales que a la mano tiene pero también que se haga responsable por el comportamiento de los jóvenes que hoy cuestionan al IFE, que pierden amistades, comunicación con sus familiares y sobretodo tiempo para trabajar y estudiar en estar “luchando por sus derechos” no dudo de lo legítimo de esta lucha, pero aceptémoslo, para muchos también es un estilo de vida, son los vividores de la política. En resúmen, que se llegue hasta donde la ley (votada y aprobada por todos los partidos) contemple. Y que al llegar al resultado, si este en verdad le da la victoria a AMLO se le respete y si no que este lo acepte también y sea responsable con la historia.

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